Verdad, bondad y belleza: la trilogía para la felicidad

Tradicionalmente, y durante muchos años, el aprendizaje de la educación artística ha pasado desapercibido en los colegios. Tanto es así que, en ocasiones, las materias de esta área eran erróneamente consideradas como asignaturas fáciles, sin importancia o lo que coloquialmente se llamaban “asignaturas María”.

De entrada, puede parecer que, tal y como apunta Juanjo García Arnao, doctor en Bellas Artes y profesor universitario en los grados de Ed. Infantil y Ed. Primaria, “la educación artística es esa parte de la educación que no es útil. Pero ese concepto de hacer una cosa “gratis”; de hacer algo que no nos va a servir, en teoría, para nada, es ya por sí mismo suficientemente importante. Porque la manera de plantearse el trabajo es desinteresada.”

En realidad, en las primeras etapas del desarrollo infantil debemos entender la educación artística como “una búsqueda de satisfacción personal que, en un primer momento, -explica Arnao- les ayuda a expresar cosas que tienen dentro y también les sirve para darse conocer a los demás”.

Es por esto por lo que desde el área de la Psicología infantil ya se apunta a la expresión artística como uno de los mejores recursos educativos que tenemos para trabajar contenidos tan esenciales, y a la vez transversales, como la gestión de emociones, el autoconcepto o la autoestima. El desarrollo del lenguaje artístico permite a los más pequeños conocerse mejor, reconocer sus emociones y les ayuda a encontrar la forma de expresar sus sentimientos. Además, fomenta la creatividad e imaginación contribuyendo a la consolidación de un pensamiento crítico y creativo que resulta mucho más eficiente a la hora de enfrentarse a la resolución de problemas.

La importancia de lo «no importante»

“Lo fundamental sería que, desde la infancia, los padres, en primer lugar, sintieran que es importante ese aspecto educativo de sus hijos”. Nos indica Juanjo García Arnao que a lo largo de su trayectoria docente ha visto cómo muchos de sus alumnos habían finalizado su etapa escolar y habían llegado a la universidad sin ser conscientes de la importancia de esta área de conocimiento.

Y es que en muchas ocasiones, los propios padres tendemos a relegar la educación artística a un segundo plano. Si bien podemos llegar a entender la satisfacción personal que supone la culminación de un proceso creativo de nuestros pequeños, generalmente no somos conscientes de todo lo que ello implica.

“Cuando un niño (y si es un niño de edad temprana, con más razón) muestra alguno de sus dibujos o alguno de sus objetos que ha trabajado con plastilina, por ejemplo, lo hace lleno de satisfacción personal. Y es para él muy gratificante que el adulto en cuestión que ve esa obra manifieste que es una obra bonita. Y lo bonito es importante en nuestra sociedad, o debería serlo. No como un adorno; sino como parte de esa trilogía que nos acerca a la felicidad que no es otra que verdad, bondad y belleza.”

¿Cómo trabajar la educación artística en el aula?

“En realidad, cómo enseñar arte en la infancia es lo realmente complicado”- nos explica García Arnao. Aunque, como experto, nos da algunas recomendaciones muy interesantes:

  • Es importante que los niños se acostumbren a ver arte. Por eso son tan enriquecedoras las visitas a los museos, incluso de forma telemática.
  • Es necesario entender que el arte es un concepto holístico que puede englobar no sólo lo que nos gusta; sino también lo que nos disgusta o aquello que queremos denunciar.
  • Aunque una actitud de apertura en la educación artística es necesaria, no debemos olvidar que el arte también supone una cierta disciplina.
  • Como educadores, se debe valorar el resultado final pero también el proceso creativo. Es muy importante que se ponga en relieve todo el trabajo, el esfuerzo y el sentimiento que hay detrás de esos dibujos que se exponen en la clase.

La educación artística como actividad extraescolar

Sin embargo, en un mundo donde el aprendizaje prematuro de los idiomas y la práctica de deporte parecen absolutamente esenciales, la educación artística parece que tiene poco sitio en esa educación complementaria que muchos padres queremos brindar a nuestros hijos. Por esta razón, en St. George’s British International School contamos con una amplia oferta de actividades creativas y musicales para alumnos de todas las edades: Teatro en inglés, Formación Vocal y Auditiva, Lenguaje Musical, Instrumento, Orquesta, Conjunto Instrumental y Danza-Baile. Un mundo de posibilidades para fomentar la expresión de la sensibilidad artística y favorecer la habilidad creativa.

Afortunadamente, cada vez son más los expertos que apuntan la necesidad de ofertar también actividades extraescolares relacionadas con el ámbito de la educación artística. Y aunque no siempre estas elecciones extracurriculares son mayoritarias, en nuestro colegio las fomentamos porque creemos en su poder y porque podemos decir que la educación artística comienza a hacerse un hueco en la formación no reglada.

08 / 03 / 21